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EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA

 

 

 

La psicología moderna desconoce la verdadera constitución del ser humano, (la constitución septenaria) y con excepción de las psicologías transpersonales, las demás corrientes que estudian al hombre, no se acercan a una auténtica psicología revolucionaria que conduzca a la transformación real del hombre.

 

Correspondió al V.M Samael Aum Weor, como Avatara de la Era de Acuario, entregar las claves de una auténtica doctrina de transformación en sus obras Tratado de  Psicología Revolucionaria, la Revolución de la Dialéctica, y las Claves de la Dinámica Mental, cuya síntesis entregamos acá.

 

El ser humano, posee diversos niveles de conciencia, de acuerdo a su nivel de evolución y su trabajo psicológico. Existen tres clases de hombres según su estado de conciencia, que son:

 

. El hombre en estado de sueño

. El hombre en estado de vigilia.

. El hombre  intelectual.

 

Estos tres casos, pertenecen a tres categorías de personas identificadas consigo mismas y con todo, el hombre vive más o menos en un estado de sueño psicológico, es decir, que solo se recuerda a sí mismo en ciertos momentos muy breves, que luego olvida. En general, permanece la mayor parte del tiempo en estado de hipnosis o de inconsciencia.

 

Existe una cuarta clase de hombres, que es el hombre con conciencia de sí mismo, que puede recordarse y permanecer en un estado superior de conciencia y dominio de sí y por lo tanto de la realidad que lo rodea. Esta clase de hombres son muy escasos y pertenecen al círculo de la humanidad consciente, a los maestros de la Bendita Logia blanca, que se sacrifican por la humanidad para enseñar este camino.

 

Lo primero que uno debe comprender es que está en estado de sueño. Mientras uno crea que está despierto y consciente, está autoengañado. Desde el punto de vista del trabajo sobre sí, nadie hace nada, todo sucede. El factor vida no alimenta la esencia, es el factor trabajo el que alimenta la esencia.Casi todo lo que los seres humanos hacen es para alimentar la personalidad, lo exterior. Solamente un hombre que ha hecho un trabajo sobre sí, con esfuerzo y voluntad, puede decirse que HACE, cambia su vida porque vive en el factor trabajo.

 

Muchos males del mundo son atribuidos a la maldad humana, y creemos que pregonando la justicia, el amor, la igualdad, solucionaremos nuestros problemas. Pero eso es sólo una idea romántica e inofensiva para el verdadero origen o principio del mal. Solamente comprendiendo las causas de la inconsciencia y realizando un trabajo revolucionario que nos permita despertar del estado de sueño en que nos encontramos, podremos comenzar a dar los primeros pasos hacia una transformación social real. Para cambiar el mundo, debe primero cambiar el individuo, este es un principio inequívoco, es el hombre que logra alcanzar un cuarto estado de conciencia, denominado conciencia objetiva real.

Pero ¿cómo puede cambiar el individuo? Aplicando los principios de una psicología revolucionaria basada en un serio y prolongado trabajo sobre sí mismo, como veremos.  

 

 

 

 1.      El estado de sueño

 Hoy en día, existen muchas escuelas ocultistas y pseudo-esoteristas que lo único que hacen es robustecer el Ego, el mí mismo, en las personas, promoviendo el desarrollo de facultades y poderes o hablando de temas que no conciernen verdaderamente al auténtico trabajo sobre sí mismo en el despertar de la conciencia.

 

Realmente, como lo ha dicho el V.M Samael, no existe mucho tiempo como para seguir entretenidos en asuntos tales como las disputas entre las escuelas, o en hablar mal unos de otros o descubrir si x o y persona es maestro o mago negro. Cada cual debe preocuparse por su propio trabajo psicológico, porque es urgente un despertar para poder contribuir a la obra de sacrificio por la humanidad.

 

Quienes han estudiado de cerca la psicología revolucionaria, saben bien que el primer paso para despertar conciencia, es darnos cuenta que nos encontramos en estado de sueño, sumergidos en el mundo de Maya o ilusión. Eso no es fácil porque creemos equivocadamente que somos conscientes de nuestros actos y pensamientos. Nos cuesta trabajo reconocer que solo somos un manojo de agregados psicológicos que responden a estímulos mecanicistas provenientes del exterior, de manera también mecánica. No tenemos una voluntad real, sino que nuestra voluntad obedece a los caprichos e imposición de nuestros YOES.

 

Así, nos convertimos en marionetas de nuestros egos. Los celos, el orgullo, la ira, la codicia, la envidia, la pasión, son reacciones de la parte instintiva y animal que domina nuestra psiquis. Pero ¿cómo se forman los defectos en la personalidad? Desde que el hombre salió del Edén a causa de la fornicación, es decir, cuando derramó su energía sexual por vez primera, el Ego comenzó su proceso de formación y crecimiento. Así, la personalidad se robustece cada vez más y más y el hombre desciende del estado angélico al demoníaco

 

El hombre nace con un capital de energía que es absorbida por el medio que lo rodea, por el consenso social. Tiene cinco centros inferiores a través de los cuales derrocha esa energía, que son:

 

. Centro motor (el cuerpo físico)

. Centro instintivo (rige las impresiones)

. Centro emocional

. Centro intelectual

. Centro sexual.

 

El atleta, el deportista, que enfoca su tiempo en el ejercicio físico, invierte su capital de energía en el primer centro de la máquina humana. El fornicario, que no ha sido capaz de aprender a transmutar su energía, la derrocha a través del centro sexual; el intelectual que dedica su vida al estudio teórico, enfoca su energía hacia el centro intelectual; las personas emocionalmente inestables que padecen de celos, ira, rencor, etc. pierden su energía a través del centro emocional.

 

En cualquiera de los casos, existe una descompensación en la persona, no hay un amo de casa que ponga orden y se olvida de otros centros, se produce un desequilibrio para actuar conscientemente, ya que todos los centros son necesarios. No existe un centro permanente de gravedad, un dominio de sí mismo, una voluntad consciente capaz de decir Yo soy, yo actúo, yo pienso. En lugar de ello, debería decir: "eso actúa", "eso piensa", "eso siente", por cuanto no es el ser sino un agregado el que actúa y piensa apoderándose de su voluntad.

 

Mucho se habla acerca del mal en el mundo - de la violencia, el crimen, el robo, el egoísmo, la explotación, etc. - y la necesidad de  combatirlo pregonando justicia, amor, paz, etc. - Pero realmente, hay que ir a la raíz  del mal y los orígenes del mal  están en nuestro propio interior, en las leyes mecanicistas que nos rigen.

 

Carl Jung decía que todos los hombres somos más o menos neuróticos, agresivos, codiciosos, orgullosos, etc. Solo que cuando el desequilibrio trasciende ciertos límites nos envían a clínicas psiquiátricas, al psicólogo, al cura o en el peor de los casos a un adivino o "consejero espiritual".

 

2.      Claves para el despertar de la conciencia.

Pero ¿cuál es entonces la clave para el despertar de la conciencia, para adquirir voluntad y comenzar a eliminar esos agregados que conforman nuestra personalidad? El primer paso para comenzar a eliminar esos defectos, es la observación de sí mismo, el darse-cuenta del aquí y ahora, de la manera como reaccionamos ante los estímulos y las impresiones exteriores, para no identificarnos con ellas, o en otros términos ya conocidos por los estudiosos gnósticos, la clave SOL que es:

 

. S sujeto (el yo que actúa, cómo actúa, cómo reacciona)

. O Objeto (qué hace, en qué momento - presente)

. L lugar (en dónde actúa- aquí y ahora)

 

Esta es una clave muy importante para tener en cuenta en todo momento y permanecer en estado de atención alerta tanto a lo exterior, como a lo interior, pero exige esfuerzo y voluntad, ya que puede que en algún momento del día nos acordemos que debemos auto-observarnos y al momento siguiente, nos dejamos envolver por las preocupaciones y los afanes cotidianos, olvidándonos del trabajo sobre sí y cayendo nuevamente en la mecanicidad. La pereza, es la causa de la mecanicidad y la voluntad, el esfuerzo consciente, es el requisito para salir de ella.

 

Lo primero que comenzamos a observar a través de la clave SOL, es que "yo" no soy un individuo, un solo ser, si no que en mí habitan múltiples yoes, como una casa donde mandan distintos personajes: la lujuria, la ira, la gula, el orgullo, los celos, la envidia, la calumnia, etc. y cada uno quiere hacer lo que quiere. De lo que se trata es de que haya un amo de casa, una persona con individualidad, que ponga orden interior. Así, cambia nuestra vida y nuestras relaciones interpersonales. Esta es la manera de hacer que penetre la luz de la conciencia en las tinieblas de nuestra vida psíquica. El Ego mantiene embotellada nuestra conciencia, si se rompe la botella, ella se libera. 

El verdadero trabajo psicológico comienza cuando de verdad aprendemos a tener observación de sí, tanto tiempo como nos sea posible, a descubrir el estado de inconsciencia en que nos encontramos para perder el orgullo personal que nos impide despertar.

 

Tenemos que luchar contra la imaginación, la cual puede satisfacer todos nuestros instintos de modo que el hombre queda satisfecho con lo imaginario en lugar de lo real. Al identificarse consigo mismo sueña y cree que está despierto o a punto de despertar. Así fortalecemos un Yo- imaginario, que nos impide la observación de lo real y nos hace creer que somos respetables, inteligentes, admirables, etc. sin darnos cuenta que estamos en un sueño psicológico o de autohipnosis.

 

El objetivo de la observación de sí, es crear un yo observante, que nos lleve al Yo real, pero se trata de un acto consciente que no puede llegar a ser mecánico. Por eso es tan difícil desprenderse de los egos, porque ellos mismos nos envuelven y nosotros nos identificamos con ellos, cayendo nuevamente en la inconsciencia. Solo un hombre que comprende plenamente la dificultad de despertar, puede comprender la necesidad de un prolongado y arduo trabajo sobre sí mismo con el fin de despertar.

 

El siguiente paso, es el estudio de sí, de la manera como opera la máquina humana, para tratar de equilibrar los centros y adquirir un centro permanente de gravedad desde el cual se tenga control sobre nuestras emociones, pensamientos, sensaciones, etc. Mientras tengamos un yo que defender, un ego que se manifieste en nuestra vida diaria para justificar nuestros actos, mientras no exista un amo de casa que ponga orden en ella, no podremos ni siquiera dar los primeros pasos para adquirir una conciencia objetiva.

 

El objetivo, entonces, es permanecer el mayor tiempo posible en estado de recuerdo y conciencia de sí mismo, para hacernos dueños de nuestros actos, de nuestras emociones y pensamientos y tener así una conciencia objetiva, real y permanente. De esta manera, le restamos fuerza a la personalidad, (el ego) para permitir que surja el YO-SOY, el Intimo o la esencia que antes se encontraba embotellada. El recuerdo de sí, nos permite asimilar conscientemente las impresiones y tener una conciencia acrecentada, puesto que es un acto de atención dirigido hacia adentro, para ver todo lo que pasa en uno mismo, cómo se siente, qué piensa, cuales son sus emociones, temores, etc. sin identificarse con ello.

 

3.      La Eliminación del Ego.

 

El EGO, es una larva monstruosa que se empezó a formar cuando salimos del edén y se alimenta de nuestra energía sexual, cuando la derramamos. El Ego, defecto o agregado psicológico es esa parte interior nuestra encerrada dentro de  la cáscara de la  personalidad, puesto que la personalidad cambia, pero el Ego no.

 

El ego es aquella parte nuestra que nos hace actuar y reaccionar mecánicamente ante las situaciones externas, por cuanto en todo momento nos estamos identificando con una u otra faceta del mismo. El ego, se ofende por todo, llora, sufre, busca placeres, tiene miedo a la vida, a la muerte, al hambre, a la miseria, a la soledad, etc. El ego es lo que nos hace buscar amigos, placeres, diversiones, entretensiones, teorías intelectuales y hasta religiones, escuelas o doctrinas espirituales para buscar comodidad y posesionarse del ser encadenándolo cada vez más kármicamente.

 

El Yo pasa por tres etapas sucesivas:

-          El Yo del hombre común y corriente.

-          El yo del hombre culto e intelectual.

-          El yo sutil y peligroso que se transforma en YO  angélico o divino y quiere que todos reconozcan sus méritos.

 

El primer caso, es el del hombre de vida mundana, que no cree en nada más que lo material y tiene tres defectos principales que son: pasión, codicia e ira.

Al segundo caso, bastante común hoy en día, pertenecen los hombres dedicados al cultivo del centro intelectual, a la teorización y terminan casi siempre fortaleciendo el ego por el orgullo que les produce la erudición, sin comprender claramente la diferencia entre saber y ser.

 

El tercero es más sutil, puesto que se trata de un yo que se va apoderando del Ser hasta controlarlo totalmente (el guardián del umbral), es aquel que busca poderes, dones sobrenaturales, maestrías o grados esotéricos para que reconozcan sus méritos, pero no deja de haber un nivel de egoísmo y deseo de superación personal, sin tener en cuenta los tres factores en la revolución de la conciencia que son:

 

. Nacer

. Morir

. Sacrificio por la humanidad.

 

Muchas escuelas y doctrinas creen que existe un yo inferior y un "yo superior", realmente, mientras se hable de un YO, se está hablando de un defecto o agregado psicológico, que mantendrá embotellada a la esencia. El V.M  Samael, establece muy bien la diferencia entre el yo y el verdadero Yo-Soy. Este último, es el Intimo, es la Corona de la Vida, del Ser, que está más allá del placer y del dolor, del miedo y la vanidad, de la inteligencia y de la muerte. Es ese real Ser, el que recibe por méritos propios, las iniciaciones, los grados, la maestría en los planos internos.

 

Pero el solo conocimiento del proceso del yo, no sirve para acabar con él. No basta con el trabajo psicológico pues este solo ayuda a conocer nuestros defectos, pero no elimina el Ego. Este sólo muere bajo la espada flamígera, esa espada es el Kundalini y solo se despierta practicando magia sexual con la mujer, con el tantra yoga sin derramar la energía sexual. Unicamente con la terrible serpiente sagrada en ascenso, con la ayuda de la Madre Divina, es posible decapitar los egos.

 

Tenemos que terminar con el proceso del YO, para tener derecho a Ser absolutamente. Para volver a nacer, tenemos primero que morir, disolver los egos hasta convertirlos en polvo. La Iniciación es el mismo nacimiento, no se puede nacer sin el sexo. En cada iniciación nace algo en nosotros y muere algo en nosotros. Tenemos que desechar lo que nos sobra y recuperar lo que nos falta. Cuando una parte de nuestros egos van muriendo, una parte de nuestro ser va naciendo, poco a poco de acuerdo a los méritos del corazón.

 

 

CONSIDERACION INTERIOR Y EXTERIOR.

Otro aspecto que aprendemos a comprender es la consideración. Cuando asumimos una actitud unilateral, es decir, de creer que “solo nosotros tenemos la razón y que los demás están equivocados", que "siempre la vida nos ha negado una oportunidad para ser felices, etc.”  estamos actuando con un sentido de consideración interior, es creer que la vida siempre nos debe algo, “las personas no nos entienden y nunca han sido buenas con nosotros”.

En estado de conciencia de sí, aprendemos a trabajar en la consideración exterior, es decir, a tener un punto de vista multipolar, a ver el punto de vista ajeno, a comprender que no siempre el “yo” tiene la razón. Entonces aprendemos a ser más considerados con los demás, a tener respeto por los demás, a ser sinceros, y aplicar aquello de “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Es el amor consciente.

 

NO IDENTIFICACION.

Existen dos clases de identificación, la interior y la exterior. La interior, es la manera como nos identificamos con el yo imaginario, que sueña y cree en lo que sueña, por ej. Que es una gran persona, respetable, con status social, inteligente, etc. Es el falso sentimiento del yo. La identificación exterior, es con todo lo que vemos, con las impresiones que recibimos, las emociones negativas,  el dinero, lo que la sociedad estima como importante, la tv. el qué dirán, la política, deporte, etc. El problema para el hombre en estado de sueño, es que vive completamente identificado con todo, con el mundo y  consigo mismo, con sus problemas, angustias, miserias, etc. El ser humano sueña, piensa sus sueños, habla sus sueños, "hace" sus sueños, vive sus sueños. El objetivo es aprender a estar en todo sin ser victimas de nada. La cuestión es que como estamos, somos alimento para el mundo, "es raro aquél a quien  no se lo trague la vida". Dice el V.M Samael.

4.      Evolución e involución.

 

El hombre, como todo en la creación, está sometido a las leyes evolutivas e involutivas. Muchos científicos y teóricos creen que la evolución es una ley natural y que la raza humana, va en escala ascendente, según la teoría darwiniana acerca de las especies. Pero la realidad, es que la evolución no se produce por sí sola, exige de superesfuerzos conscientes, que contrarresten las tremendas leyes mecanicistas que rigen a este planeta. Si el hombre quiere escapar a la ley de la recurrencia, del eterno retorno de lo idéntico o en otras palabras, a la rueda del Samsara, de ciclos de muertes y nacimientos, debe luchar por revolucionarse completamente para liberarse.

 

Así como existe la evolución, existe también la involución, como otra ley natural y el hombre no es ajeno a ella. Su inconsciencia, puede llevarlo a descender en la escala, hacia estadios inferiores de la naturaleza. El hombre tiene la libertad de elegir el camino que quiera seguir: continuar encadenado a la materia más y más densa, o por el contrario, buscar el camino de la superación, de la liberación.

 

Bien lo dijo Federico Nietzsche que "el hombre es  un puente tendido entre el animal y el superhombre", por lo tanto, aún tiene la misión de superarse a sí mismo, eliminando todo aquello que le ha heredado la genética animal, instintiva, agresiva y pasional. El guerrero de la nueva era que quiera cruzar ese puente, para formar parte de la nueva raza, debe esforzarse por despertar y eliminar sus defectos, para encarnar el Intimo, el Yo-soy, liberado y participar así de la armonía en el nacimiento de una nueva generación.

 

PAZ INVERENCIAL,

 

Practikanrraw.

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ASOCIACION CHAMANICA Y ECOLOGICA DE COLOMBIA
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